Traducido del artículo de David Jones publicado en Quality Magazine

La simulación predictiva está apuntalando las fábricas del futuro a través de la visualización inmersiva de la gran cantidad de datos obtenidos de los componentes y máquinas de la Industria 4.0.

Según un reciente artículo, la fábrica del futuro es “el producto de rápido cambio, con tecnologías disruptivas que golpean a la fabricación como un ciclón.” Dicho así, se le puede perdonar por pensar que esta factoría del futuro, basada en el concepto de la Industria 4.0, es algo que temer. Pero, en realidad, estas tecnologías disruptivas tienen el potencial de transformar radicalmente la fabricación, incrementando eficiencias, productividad y la rentabilidad global de las empresas en todo el mundo.

Guiada en parte por el Internet de las Cosas, la Industria 4.0 representa sin duda el cambio más revolucionario para impactar en el sector de la producción durante algún tiempo, con negocios impulsados a seguir los modelos digitales que abarcan la conectividad, el análisis de datos y el enfoque en los clientes. El objetivo general de esta cuarta revolución industrial es facilitar la ejecución de una "fábrica inteligente", donde las múltiples fuentes de datos en juego darán lugar a una mayor automatización, mayor perspectiva y toma de decisiones optimizadas.

UNA ABUNDANCIA DE DATOS

Los forofos de los grandes volúmenes de datos (Big Data), defienden que todos los datos son valiosos y por tanto deben de ser útiles. La realidad en la mayoría de las empresas es que no saben lo que hacer con sus datos o todavía están trabajando para saber qué preguntas deben hacerse sobre los mismos. Los fabricantes podrían disponer de las soluciones de análisis de datos exhaustivos más eficientes pero serían inútiles para tratar datos contextualizados en procesos y operaciones obsoletas e ineficientes. Para esas empresas que no deseen quedarse atrás cuando el “ciclón” golpee, ahora es el momento de empezar a dar sentido a sus necesidades de datos, poniendo el marco sólido sobre el cual construir la fábrica del futuro.

Aquí es donde la simulación predictiva entra en juego. Para optimizar resultados, la simulación debe ocupar el lugar que le corresponde como un proceso de negocio integral, vital, no solo para definir el alcance y diseñar la fábrica del futuro sino también para facilitar la comunicación de futuras operaciones antes de iniciar cualquier transformación. El uso efectivo de la simulación plantea cuestiones clave de gestión de procesos para asegurar que las partes interesadas comprendan la naturaleza dinámica e interconectada de su negocio, proporcionando nuevos conocimientos sobre cómo se ejecutan los procesos y cómo se aplican las políticas, destacando las áreas en las que aún faltan datos particularmente valiosos, y garantizando que las empresas son tan eficientes y productivas como sea posible.

GESTIÓN DE LA COMPLEJIDAD

Entonces, ¿cuáles son las características específicas de las fábricas del mañana para las que la simulación puede ayudar a prepararse? En primer lugar, se requiere una nueva fuerza de trabajo inteligente para gestionar la empresa del futuro. Esta fuerza de trabajo necesitará tanto comprender las operaciones en juego como actuar sobre los conocimientos encontrados en los datos que las fabricas inteligentes serán capaces de producir. Procesos operacionales interconectados, variabilidad (que nunca se puede eliminar del todo), retroalimentación o pasos repetitivos de procesos, compartición de recursos y políticas de prioridades —todo incrementa el nivel de gobernabilidad que este tipo de operaciones requiere.

La necesidad de una solución que sea capaz de manejar este nivel de complejidad es de suma importancia para equipar con éxito a una nueva fuerza de trabajo inteligente con conocimientos de su operación existente y la previsión para asegurar que se van a realizar cambios de políticas, decisiones de inversión y asignación de recursos para lograr el resultado deseado.

Mapeando y analizando un espectro de variables de producción en un modelo operacional particular, la predicción facilita una comprensión de las complejas relaciones entre procesos en múltiples y variadas etapas. Los modelos pueden probarse utilizando diferentes escenarios para descubrir cambios estratégicos y tácticos para una producción optimizada. En particular, los procesos que involucren alta conectividad, variabilidad, interrupciones y complejidad de interacciones son ideales para la simulación. Otras técnicas para medir estos procesos, como hojas de cálculo Excel y Mapeos de la Cadena de Valor, a menudo ignoran o tratan atributos como medias estáticas, lo que puede tener implicaciones críticas en la toma de decisiones. Y, a medida que las empresas se hacen digitalmente más complejas y conectadas con la Industria 4.0, estas implicaciones pueden llegar a cambiarlas radicalmente.

EXPANSIÓN DE LA CADENA DE SUMINISTROS

Este nuevo nivel de complejidad no acaba con los procesos. Una parte integral de la fábrica del futuro es la extensión y expansión de las cadenas de suministro, que rompe las barreras comerciales tradicionales y trasciende las cuatro paredes de una simple instalación para trabajar incluso más cerca de los clientes, los proveedores, los organismos de la industria y el mundo académico. Esta idea de la empresa extendida es fundamental para el concepto global de Industria 4.0, donde esta manera colaborativa de trabajar se ve como la única manera de optimizar la productividad.

La simulación tiene la capacidad de modelar un ecosistema completo de fabricación y componentes de cadena de suministro, como plazos de ejecución, costes, distancias, proveedores, etc. facilitando una comprensión incluso más profunda de las complejas relaciones entre, no tan solo procesos internos del negocio, sino también entre socios del negocio, o clientes y proveedores. Llevando claridad y control a los socios colaborativos, la simulación puede maximizar un potencial de negocio, suavizando los enlaces y estableciendo los canales de comunicación más eficientes para facilitar la transición a la forma de trabajar de la fabrica inteligente.

LA VELOCIDAD ES LA ESENCIA

Las escalas de tiempo más cortas y crecientes eficiencias que son subproductos de procesos optimizados se anticipan en términos de la necesidad de mejora de la agilidad global del negocio. Para alcanzar la excelencia operacional real, alcanzando los niveles de agilidad requeridos para responder rápidamente e incluso predecir, nuevas oportunidades de negocio y cambios de mercado, los negocios necesitan tomar decisiones a alta velocidad, más eficientemente. Incluso las operaciones más eficientes se ralentizarán debido a retrasos en la toma de decisiones, particularmente si las decisiones no son las correctas cuando finalmente se materialicen.

La única manera de asegurar toma de decisiones más rápidas y más eficientes es teniendo acceso a la información correcta, en el momento correcto, en el contexto correcto. De nuevo, la simulación es clave. La información producida llevando a cabo simulación predictiva a través del negocio es robusta, en tiempo real y contextualizada. Los responsables de tomar decisiones entonces pueden utilizar esta información y apoyar sus decisiones, con la seguridad de que las decisiones están basadas en la mejor información disponible. La adopción de una cultura de modelado para la toma de decisiones a nivel directive asegura que la simulación es el primer Puerto de llamada cuando se tienen que realizar decisiones complejas, algo que mantendrá al negocio en una buena posición ya que la velocidad de toma de decisiones crecerá en línea con el ritmo creciente del negocio de la fábrica del futuro.

FACILIDAD DE USO

Otro área donde la simulación guiará a la fábrica del futuro es en la usabilidad de la tecnología. Con la única reserva de expertos en modelado y simulación, la simulación va saliendo de las sombras y de los escritorios de los usuarios de negocios. La naturaleza interdependiente de la fábrica del futuroe significará que más personal, no técnico, no especializado, estará involucrado, haciendo que lo más importante sea que estas herramientas proporcionen los mayores niveles de rendimiento necesario pero en un paquete útil, accesible y visual.

La realidad virtual (VR) es un gran ejemplo de esto. Un modelo simulado de su negocio proporciona potentes datos del estado futuro en un medio fácilmente consumible, desmitificando mucho de los procesos analíticos al proporcionar una experiencia visual interactiva, ayudando tanto a analistas como a los responsables de toma de decisiones a comprender sus procesos, datos y cómo se afectan entre sí. Llevando los problemas del mundo real en el mundo de realidad virtual, visualizando dinámicamente los diversos resultados potenciales y seleccionando el mejor curso de acciones, la simulación permite a los negocios el lujo de poder realizar test exhaustivos sin los riesgos y costes asociados de los test en un entorno vivo, optimizando procesos en preparación para la industria del futuro.

RECETA DEL ÉXITO

Para muchos, los datos son la clave que permite la fábrica del futuro. Sin embargo, antes de intentar responder a esos datos, es vital que los negocios conozcan qué datos recoger, cómo contextualizarlos y cómo utilizarlos. Y mientras no existe una única solución para transformar repentinamente un negocio en una empresa digital de alto rendimiento, los negocios pueden hacer cosas mucho peores que adoptar las capacidades de la simulación predictiva como medio para prepararse para la transición a la fábrica del futuro.

Ahora es el momento para reconsiderar procesos y procedimientos. Antes de pasar al ámbito de las analíticas Big Data, los negocios deberían de trabajar estrechamente con su proveedor de simulación para asegurarse de que están haciendo un uso completo del software. Únicamente así estarán en primera posición para adoptar la fábrica del futuro en toda su bondad.

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